Pues finalmente pude ir ayer a la proyección especial del mítico concierto de Iron Maiden “Live After Death” (de la que hablé anteriormente por aquí).
El hecho de ir a ver al cine algo que puedes descargarte desde hace años en cualquier programa P2P con pasmosa facilidad, o comprar a partir de hoy mismo en DVD y verlo en tu casa hace que uno se plantee seriamente si vale la pena pagar 7 euros por esto.
Pero finalmente, y me alegro por mí y mis 7 euros invertidos (xD), la proyección valió muchísimo la pena. El cine que elegí fue el Cinesa Diagonal (Barcelona), básicamente por cuestiones de distancia y tal (los otros quedaban bastante lejos xD).
A medida que uno se iba acercando al cine, el ambiente metalero de los alrededores se hacía cada vez más palpable. No nos vamos a engañar, no había realmente una multitud abrumadora, pero la sala finalmente estuvo hasta los topes. Tras completar el (carisimo) ritual de comprar palomitas y bebida (gracias por la invitación, Cobo! xD), tomamos asiento y en dos minutos empezó la proyección (made in DVD, del que pudimos ver el menú en la pantalla xD). Hay que decir que la sala está muy bien acondicionada, asientos cómodos, buena visibilidad, buena calidad de sonido y calidad de imagen aceptable (hay que tener en cuenta también que, por muy remasterizado que estuviese el concierto, los 23 años que tiene hace que sea muy difícil conseguir una imagen perfecta).
La mayor baza de la proyección era, simple y llanamente, el público. A pesar de tratarse de una pantalla de cine, la gente (entre los que me incluyo xD) coreaba y aplaudía los temas, e incluso respondían a Bruce cuando animaba al público de Los Angeles en este mítico concierto… simplemente una pasada, el setlist nos lo conocíamos todos, e incluso bien seguro que el 90% de los presentes ya había visto el concierto, pero poder disfrutar de Maiden con una buena y gran pantalla de cine y a un volumen aceptable (los de la sala se comportaron genial, ante las súplicas de los presentes subieron el volumen sin dudarlo xD) no tiene precio xD.
En conclusión, una experiencia obviamente no comparable a la de asistir a un concierto en persona de Maiden, pero desde luego se trató de una más que buena forma de prepararse e ir calentando para los conciertos que la banda hará en España este verano, rememorando esos grandes discos que fueron Powerslave, Somewhere in time y Seventh Son of a Seventh Son (prácticamente mis tres preferidos).
Un saludo y… up the irons!!
P.D: Intenté hacer “afotos”, pero las pilas gastadas de mi cámara frustraron mi intento. Lástima.


