Lakshmi es una niña de dos años que, justo el día de la celebración hindú de Diwali, dedicado a la diosa Lakshmi (diosa de la fortuna y de la abundancia) de ocho brazos, nació precisamente con 4 brazos y 4 piernas. Su poblado se conmocionó ante la noticia y empezaron a ver a la niña como a la reencarnación de tal diosa, así que rechazaron totalmente una intervención quirúrgica.
Pero Lakshmi no era ninguna diosa como ellos creían, sino que padecía de isciogapus, un síndrome que la une a un gemelo parásito que no logra desarrollarse. Ésta nació unida por la pelvis junto al cuerpo del que iba a ser su hermano gemelo, que no se desarrolló correctamente. Con el tiempo las espinas dorsales se habían fusionado, había adquirido 4 riñones, los nervios se habían enredado y tenía dos cavidades estomacales y dos cavidades pectorales.
A pesar de que había un riesgo del 20-25% de que muriera durante la operación, un cirujano del Hospital Sparsh decidió llevar a cabo la intervención. La operación, donde no hubo ningún contratiempo, duró más de 40 horas con la colaboración de un total de 36 cirujanos plásticos, pediatras, neurólogos, cardiólogos y personal de cuidados intensivos que, finalmente, lograron separar las dos espinas dorsales, los brazos, las piernas y el resto del “mellizo parasitario”.




