Voodoo, mon amour: lo nuevo de Diablo Swing Orchestra

¡Post rápido, que hoy es día de estudio!


Ya podéis echar un vistazo al nuevo single de Diablo Swing Orchestra, en adelanto de su nuevo trabajo Pandora’s Piñata, que será lanzado el próximo 22 de mayo.

Visto lo visto, la cosa pinta muy muy bien, como la gente de Diablo Swing nos tiene acostumbrados – con la añadida curiosidad del diseño del vídeo, realizado por Anders Johansson, bajista y compositor de la banda -. A ver qué tal está el resto del disco.

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Las vacas voladoras de Danone

Curiosa la nueva campaña de Danone y sus vacas voladoras… andaba yo zampándome un yogurt de la marca cuando reparé en el nuevo diseño de los envases:

Y es que como mínimo tienen unos importantes poderes levitatorios. Desde luego, la imagen no tiene desperdicio: vacas desproporcionadas levitando, iluminación amorfa, y, sí, hamijos. Danone ha experimentado también con la clonación. ¡Ojo a las vacas que rodean al ganadero! Sospechosamente parecidas… veamos que ocurre si volteamos horizontalmente la de la derecha…

¡Ahivá! ¡Pero si es la misma vaca, pero con unos ligeros brochazos photoshoperos!

Como tampoco queremos generar mal rollo con críticas destructivas, desde Zurcheva queremos mandar una pequeña sugerencia para los próximos envases de la marca:

¡Hooombreee! Mucho mejor.

Fuente: Danone

 

Entender la lógica computacional, un juego de niños

Alguna vez algún hamijo (maldita sea, como siga haciendo la broma acabaré escribiendolo siempre mal xD) me ha preguntado que cómo demonios funcionaba ese cacharro llamado ordenador. La respuesta, evidentemente, es larga y extremadamente difícil de explicar (ya que, evidentemente, hay partes del proceso que a uno se le escapan, y es que al fin y al cabo lo mío tampoco es la física), pero afortunadamente, con un poco de abstracción uno puede llegar fácilmente a la clave del asunto.

Y precisamente eso es lo que busca la Digi-Comp II, una réplica en madera de lo que vendría a ser uno de los elementos más importantes de cualquier ordenador, la Unidad Aritmético Lógica (ALU para los colegas), el componente destinado a realizar todas las operaciones matemáticas de éste.

Así pues, tan solo tenemos que fijar una serie de parámetros con las palancas(tipo de operación) y las bolas (número en binario con el que realizar la operación) para que la propia Digi-Comp II nos calcule el resultado a través de sus maderescos circuitos. Lo podéis ver con más detalle en el siguiente vídeo (en su versión prototipo-gigante):

De este modo, aunque a una velocidad angustiosamente lenta, podemos ver cómo realizando de antemano una serie de conductos y mecanismos que manejen cada tipo de operación que deseemos calcular (almacenando en algunos conductos cerrados – registros – información útil para procesar el cálculo, como el acarreo de la suma en el registro de overflow), podemos decirle a nuestro “ordenador” que realice una u otra operación, que tan solo se basará en dejar caer y procesar las bolas necesarias a través de la tabla de madera.

Digi-Comp II, como su propio nombre bien refleja, es nada más y nada menos que una secuela de un juguete educativo lanzado en 1963, con el se podía jugar a realizar diferentes configuraciones para procesar cálculos binarios sencillos.

Esta curiosa réplica ha sido desarrollada por los artífices del muy recomendable blog de hardware-gastronomía (no es broma) Evil Mad Science.

Nada, oye, a la hoguera Barbies y Action-Mans… ¡pon un Digi-Comp en la vida de tus hijos!

 

Crítica: Shame, de Steve McQueen. Jugando a ser polémicos.

Hacía mucho tiempo que no salía del cine sintiendome tan estafado (y no tan solo por el ya característico precio abusivo de las entradas). Y es que, después de una racha bastante buena de películas vistas en la pantalla grande, me la han colado. Y bien colada, si señor.

Shame es el segundo film de Steve McQueen, un director que, aún teniendo una muy corta trayectoria a sus espaldas, ya se ha ganado el beneplácito de la crítica. Su opera prima, Hunger, cosechó muy buenas críticas por todo el mundo, y de hecho hacía bastante tiempo que había oído hablar de ella y tenía pendiente echarle un ojo… y precisamente, por todas las ovaciones que había recibido su obra, Endless y yo acabamos este sábado en el cine, viendo su nueva película.


Una de esas ocasiones en las que el trailer es notablemente superior a la película

El planteamiento de Shame parte de lo que, lamentablemente, hoy por hoy continua siendo uno de los principales tabúes en el cine: el sexo. El protagonista de la cinta, interpretado por Michael Fassbender (que repite con McQueen), es Brandon, un snoob neoyorquino treintañero, atractivo, y con una vida sexo-afectiva más bien turbia. No son muchos más los datos que conoceremos sobre él a lo largo de la película, ya que McQueen apuesta, de forma a mi parecer arriesgada, por no facilitarnos detalle alguno sobre los protagonistas, dejandolo a la imaginación del espectador y, consecuentemente, al menos en mi caso, consiguiendo que no sienta la más mínima empatía, conexión o interés por ninguno de sus personajes.

Así pues, la rutinaria, fría y solitaria vida privada de Brandon, marcada y condicionada por su adicción al sexo (que ojo, a mí tampoco me parece tan impresionante: a día de hoy me parece muy triste considerar la masturbación y el material pornográfico como algo tan polémico como se quiere dar a entender en la película, e incluso, aunque no sea ni mucho menos mi caso, el recurrir a la prostitución o a los chats eróticos en vivo por internet) se ve de pronto abruptamente perturbada por la inesperada aparición de su hermana Sissy, que sufre también de una convulsa vida sentimental de la que, no, tampoco nos cuentan mucho. De este modo, al romper su habitual aislamiento social, Brandon empieza a sentirse más incómodo y deprimido, ya que repara en mayor medida en su condición, y en su impedimento de establecer un vinculo sentimental estable con ninguna persona.

Escena random #1

Escena random #1

Algo que podía haber sido un interesante punto de partida se convierte, prácticamente de buen principio, en algo tedioso y pretencioso. Las primeras escenas, con un desnudo frontal de Fassbender que no buscan más que la polémica (porque, sinceramente, aporta a la película lo mismo que un protagonista de Crepúsculo cada vez que se quita una camiseta por el motivo más ridículo ), se suman una tras otra a un buen puñado de escenas sexuales demasiado rebuscadas, en las que apesta demasiado el tufillo polémico-moralizador que se le ha pretendido dar a la película, aún cuando peca de que prácticamente no sabemos nada de Brandon y, por lo tanto, no hay forma de sentirse incómodo con lo que vemos.

Sí que es cierto que en algunos puntos de la película McQueen trata de conectar los personajes con el espectador, pero a mi parecer, de forma exageradamente tramposa y superficial: tenemos una de las escenas que más ha dado que hablar, y es a Sissy interpretando una particular versión de New York, New York, de Sinatra. Dos minutos de primeros planos a Sissy cantando, dos minutos en los que uno se pregunta si alguien ha metido un empalme de otra película, ya que viene a ser como meter enmedio de Rambo a Isabella Rosellini cantando Blue Velvet. Muy bonico, sí, pero a cuento de nada.

Otro de los golpes de efecto habituales de McQueen en el film son los laaargos planos fijos, planos que en otras películas pueden llegar a ser desgarradores (Funny Games), reveladores (Celebration), incómodos (La pianista), y que en Shame se quedan en puramente insípidos, acompañados de diálogos pretendidamente profundos pero muy poco inspirados. Y el problema es que ni los diálogos son interesantes, ni los silencios tienen algo que transmitirnos. Me remito, si no, a la escena en la que vemos a Brandon saliendo a correr. Apasionante.

Es difícil defenderla siquiera a nivel estético, ya que si bien Drive me pareció similarmente vacía y superficial, al menos en ésta cuidaban al dedillo la fotografía y la música (que ojo, la banda sonora de Shame me gustó, pero me pareció forzado y pedante la inclusión de piezas clásicas en la banda sonora).

En fin, que McQueen entra de cabeza en mi lista negra de directores videocliperos que procuraré evitar (lista en la que Uwe Boll tiene una plaza vitalicia), y es que, desde luego, no siempre hay que dejarse llevar por la crítica (citando uno de mis dichos favoritos, las opiniones son como los culos, cada uno tiene el suyo)… aunque eso sí, tiene delito leer a toda la gente que defiende la película porque enseña carne y pechuga, y se queja de que no van a premiarla en los Óscars porque son unos retrógados, básicamente porque ni los Óscars dicen nada sobre la calidad de una película (*coff,coff*, Titanic), ni en este caso la película, por muy “arriesgada” que pueda ser, merece gran premio.

Bueno, me alivia al menos saber que en esta ocasión no me espera una prominente ristra de comentarios HOYGANS, como ocurrió en el fantabuloso análisis de Crepúsculo.

El timo de los minerales

Antes de nada, feliz 2012 a todos! Un año más de Zurcheva (y van, nada más y nada menos, que 4 añazos de blog!)

Al tema; andabamos esta mañana Endless y yo paseando por Barna, cuando nos ha dado por entrar en una tienda de estas en las que venden minerales y abalorios varios y hemos empezado a discutir sobre los supuestos poderes que se le confieren a cada uno de éstos.

Estoy hablando de algo que supongo que habréis visto más de una vez, y es que muchas de estas tiendas ponen papelitos al lado de cada mineral explicando los poderes mágicos de cada uno de ellos. Energía, amor, dinero, depresión (se supone que deberían poner “antidepresión”, pero claro, se entiende que todas son asombrosamente beneficiosas) y prácticamente cualquier cosa que nunca, jamás de los jamases, uno va a poder conseguir con dinero.

Ojo a la brillante tesis expuesta en el vídeo:

– Así que los cristales emanan una vibración. Explicamelo un poco mejor, por favor. Lo digo más bien por las personas escépticas, que no saben concretamente a qué nos estamos refiriendo.

– Sí, pues es… en cristaloterapia (WTF?) se dice que es por su estructura interna, que es que los cristales tienen la misma forma externa que interna, usualmente, lo más común. Esa estructura emana energía. Influye a las personas.

VRAVO. VRA-VO.

Orson Welles aplaudiendo

El hecho es que a mí este tipo de cosas me mosquean sobremanera. Imaginemos, por poner un ejemplo, que yo empiezo a fabricar unas pulseras de plástico y digo que te van a dar energía y a rejuvenecer, y de pronto empiezan a venderse como churros… oh, vaya, espera. Eso ya se ha hecho. Y ha recibido, con razón, una demanda multimillonaria.

Entonces,… ¿qué diferencia hay entre vender pulseritas diciendo que tienen poderes sobrenaturales y vender minerales diciendo exactamente lo mismo? ¿No son ambos exactamente el mismo tipo de timo? ¿Alguien ha demostrado algún tipo de poder de estos minerales? Si bien siempre habrá gente interesada en defender sus propiedades (los vendedores, evidentemente), no hay una triste evidencia científica al respecto. Y que quede claro, una cosa es escribir en esas tarjetitas que “antiguamente, se creía que…” y otra bien diferente es afirmar todos y cada uno de esos poderes.

Sin embargo, sí que puedo defender en parte a los vendedores que usan este tipo de pretextos: si realmente hay gente tan tonta como para creerse que un mineral de 2 euros va a ayudarle a conocer al amor de su vida, o a ganar una fortuna, realmente merece ser timada.

Y ojo, que personalmente los minerales me gustan estéticamente, y que hay mucha gente que evidentemente lo compra por eso mismo, y no por pura paja. Mi crítica va dirigida al gremio que se sacia de la tonta superstición todavía presente en demasiada gente a estas alturas (siglo XXI, hoygan), y también a aquéllos que siguen creyéndose la primera chorrada que llega a sus oídos.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Porqué a día de hoy no son considerados ilegales tarots, videntes, curanderos, objetos mágicos y de la suerte y demás parafernalia?

Scott y Giger juntos de nuevo: Prometheus

Se nota cuando llega la temporada de examenes a Zurcheva, verdad? Bueno, pues después de un tiempecillo sin actualizaciones (y aún con algunos examenes finales pendientes todavía), me paso por aquí para dar señales de vida…y comentaros también que finalmente Prometheus, ese proyecto que llevaba en manos de Ridley Scott desde hace bastante tiempo, y del que inicialmente se hablaba como una posible precuela de Alien,  se ha materializado en forma de trailer.

Como podéis ver, a pesar de que el mismo Scott ha comentado que el film no será finalmente una precuela de Alien, sí que ha reconocido – como salta a la vista – que el punto de partida será ni más ni menos el planeta que exploran los tripulantes de la Nostromo en la primera entrega de la saga, y que el propio Giger (creador de los enfermizos diseños de la primera película, así como del propio alien) ha colaborado en ésta.

Ahora tan solo esperar que todo esto no sea fruto de una crisis o bien de ideas, o bien de dinero por parte de Scott (que huele mucho que tenga entre manos el proyecto de una -innecesaria- secuela de Blade Runner)… y por otro lado, me aterra bastante saber que uno de los guionistas de Prometheus es ni más ni menos que Damon Lindelof, uno de los principales guionistas de ese despropósito llamado Lost.

Esperemos que no acaben la película con un cliffhanger, oiga.

Tan solo recordaros que tengo en la recámara un post sobre el genial Deadly Premonition, que tuve el gustazo de poder pasarme hace unos meses… a ver si con las fiestas puedo ponerme a ello.

Halloween y la castanyada catalana

Aunque nunca haya celebrado la fiesta de Halloween con disfraces y demás (a excepción de este año, seguramente), sí que tenemos tradición por casa de celebrar la Castanyada. Y con celebrar me refiero a hacer panellets, boniatos y castañas para comer en familia después de una cena ligerita. Pues bien, hasta hoy no me había dado por informarme sobre esta tradición catalana (variante catalana del Magosto, para quien no lo sepa).

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Hace unos cuantos siglos, exactamente en la Edad Media, para recordar a los vecinos de los pueblos que se tenía que rezar por los difuntos en el día de todos los santos, los campaneros de todas parroquias y conventos hacían sonar las campanas durante toda la noche. Como esto les suponía un gran esfuerzo, para ir reponiendo fuerzas y no decaer en la noche, bebían sorbos de vino blanco y comían castañas, pues era el fruto más abundante durante el otoño. Al necesitar mucho esfuerzo, muchas familias y amistades se unían a los campaneros para ayudarlos durante la noche.

Pasado un tiempo, la fiesta pasó a celebrarse en casa con la familia. Durante la tarde se recolectaba leña, castañas y boniatos y las mujeres preparaban unos pastelitos (los conocidos panellets), todo ello para celebrar la recolecta y rezar a los difuntos.

Y después de la parrafada, ¡que disfrutéis del día, celebréis como lo celebréis!