El estúpido post recopilatorio de las horas de llegada de Drácula

Hace unas semanas, Endless y yo decidimos empezarnos Drácula, de Bram Stoker. Nos lo habíamos comprado hace tiempo cada uno por su cuenta, y en base a todas las buenas críticas del clásico entre clásicos, en el que afortunadamente no hay vampiros vegetarianos brillantes – que no magníficos: simplemente brillan – ni adolescentes pedantes con serios problemas hormonales, decidimos lanzarnos a leerlo.

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Best Drácula EVAH

Para cual sorpresa que, pese a todas las buenas críticas que había leído sobre la narrativa de Stoker, me encontré con una prosa bastante mediocre y mal hilada. En un intento de buscar explicación al asunto, recurrí a chafardear la edición de Endless, diferente a la que yo tenía, ya que ella me había comentado que lo poco que llevaba estaba, como mínimo, decentemente narrado. Traductores diferentes, ediciones que dejaban un sabor de boca totalmente contrario una respecto la otra.

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Que una traducción no pueda ser literal, es totalmente comprensible (y necesario si quiere mantenerse el ritmo); que una traducción pueda estar bastante mal resuelta, también puede ocurrir.

El mosqueo magno vino del siguiente párrafo, con el que comienza el libro:

Salí de Munich a las ocho de la tarde, el primero de mayo, y llegué a Viena temprano, al día siguiente de la mañana. Habríamos debido llegar a las seis y cuarenta y seis minutos, pero el tren llevaba una hora de retraso.

La edición de Endless no estaba muy de acuerdo con el asunto:

Eran las 8.35 de la tarde del día uno de mayo cuando partía de Munich, y llegaba a Viena a primera hora de la siguiente mañana. La llegada estaba prevista para las 6.45; pero el tren llevaba una hora de retraso.

Mosqueado con el, cual si Renfe se tratase, curioso cambio de horario, busqué por internet la versión original del texto, encontrándome con lo siguiente:

Left  Munich  at  8:35  P.M.,  on  1st
May, arriving at Vienna early next morning; should have
arrived  at  6:46,  but  train  was  an  hour  late.

A partir de esto, empecé a mirar hasta que punto se repetía este estúpido, pero cuanto menos revelador, error en las traducciones españolas de Drácula. Si una triste hora ya está mal “traducida” (¿es que acaso tiene que traducirse?), la premisa de la traducción ya es de por sí bastante lamentable. Me pregunto qué fuente utilizarían para realizarla.

Siempre hay una buena excusa para poner un fotograma de Blácula.

Siempre hay una buena excusa para poner un fotograma de Blácula.

Así pues, utilizaré este post para, poco a poco, hacer una recopilación de las horas a las que, dependiendo la edición de Drácula, sale y llega el tren de Jonathan Harker (estas semanas he ido chafardeando en librerías varias ediciones, viendo que en la mayoría las horas estaban mal, pero no me había planteado perder terriblemente el tiempo apuntándolas…como ahora).

Os invito a participar, y, ya de paso… ¡que alguien tenga el detallazo de recomendarme una traducción en condiciones!

Recopilación de horas de salida y llegada:

  • Traducción: Mario Montalban.
  • Editorial: Plaza & Janes
  • Hora de salida: 8
  • Hora de llegada: 6.46
  • Traducción: Alessia Lazcano.
  • Editorial: Plutón Ediciones
  • Hora de salida: 8.35
  • Hora de llegada: 6.45
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Recomendación: The Walking Dead, de Telltale Games

A pesar del nulo interés inicial que tuve en el proyecto en el mismo momento de anunciarse, finalmente las buenas críticas tras el lanzamiento por parte de la – al menos hasta ahora- siempre fiable AnaitGames, me empujaron a probar la adaptación videojueguil de The Walking Dead desarrollada por Telltale Games.

Y es que inicialmente la premisa no se me hacía especialmente interesante: una adaptación de un cómic a videojuego no acostumbra a ser algo demasiado prometedor, y el motor gráfico que Telltale sigue estrujando a duras penas desde hace demasiado tiempo chirría lo suficiente como para echar atrás a todos aquéllos que se mueven bajo la premisa si no tiene gráficos a la última, no me interesa (no me considero de ese grupillo, pero siempre se agradecen unos gráficos decentes).

Sin embargo, la gente de Telltale Games ha sabido jugar bien sus cartas, y es que es extremadamente fácil que, tras 15 minutos jugando a The Walking Dead, uno se haya olvidado totalmente de todos los glitches del motor gráfico y del control a menudo ortopédico y haya caído rendido ante una ambientación y unos personajes extremadamente cuidados y llenos de vida; y es que es eso mismo en lo que pecan muchas de las grandes superproducciones de la industria de los videojuegos: grandes gráficos envolviendo personajes fríos y vacíos (me viene a la cabeza, así de buenas a primeras, el terrible Mafia II, en el cual ni el mejor de los efectos consigue tapar la terrible planura de los personajes).

Así pues, la magia de The Walking Dead reside en sus personajes, su ambientación y, muy especialmente, en la complicada toma de decisiones en la que nos involucran constantemente en el juego. Si bien no acabo de estar muy seguro de cuánto puede cambiar la experiencia de juego tomar una u otra decisión -sí que hay un par de casos muy evidentes, en los que se llega a decidir la supervivencia de un personaje del juego en detrimento de otro-, es evidente de que esto es un mecanismo muy potente para involucrarnos, para aumentar significativamente el grado de interacción y empatía dentro del universo del juego y, sobretodo, para no hacernos sentir que estamos dentro de un juego de simples cinemáticas, ya que siempre estamos en constante tensión por lo siguiente que va a ocurrir.

Aun tratandose de una adaptación libre de los cómics – no en vano los personajes son diferentes -, se aferra a una de las mayores virtudes del género zombie: el desarrollo de situaciones extremas, situaciones que dejan en entreluz el animal que se esconde detrás del hombre, el instinto de la más pura supervivencia y cómo éste puede hacer chocar a los personajes creando entre ellos amenazas superiores a las de los propios muertos vivientes. Es cuando nos encontramos en medio de situaciones en las que no existe una solución políticamente correcta, en la que tenemos que dejar a la luz nuestras prioridades y preferencias – elegir a quiénes queremos repartir las últimas provisiones de comida, a quién apoyaremos en una tensa discusión, cuánta información, cuánta confianza podemos ceder a desconocidos – cuando el juego explota su mayor potencial y nos deja totalmente absortos.

No puedo hacer más que recomendaros arduamente que le déis una oportunidad, ya que para mí ya ha venido a engrosar mi lista de juegos favoritos – junto a Grim Fandango, Mafia: City of Lost Heaven,Vampire Bloodlines,… -.

Eso sí, ojo a los que llevéis mal el inglés, porque a pesar de que Telltale anunció hace meses que traducirían el juego al castellano, hasta el momento no hay ni rastro de ésta. Aun así, basta con un nivel decente para entender todo bastante bien -que es mi caso, básicamente-.

Ahora solo falta poner una vela y rezar al Dios Espagueti Volador para que la siguiente entrega, el episodio 3, no se haga tanto de rogar… aunque si el hecho de esperar va a significar que Telltale mantenga el nivel de los anteriores episodios, me parece sin duda un buen precio a pagar.

Primer disco en solitario de Steve Harris

Chafardeando por pura casualidad – bueno, en realidad trataba de descubrir si iban a hacer acto de presencia en la clausura de los juego olímpicos de Londres – la página de Iron Maiden, me encuentro con el anuncio de que el bajista y compositor por excelencia de la banda Steve Harris ha anunciado, creo que para sorpresa de muchos -yo el primero- , el lanzamiento de su primer disco en solitario, British Lion.

Según se comenta en la web de la banda -y esto sí que no es una sorpresa-, el proyecto puede clasificarse dentro del heavy-rock, teniendo a la producción al ya habitual en Maiden Kevin Shirley (sí, el productor de ese genial Brave New World y a la vez culpable de la desastrosa calidad de sonido de The Final Frontier) y, al parecer, un elenco de músicos bastante variado (o al menos eso dan a entender).

Habrá que esperar hasta el 24 de septiembre para poder catar el disco. Crucemos los dedos.

Fuente: página oficial de Iron Maiden

Grupos recomendados: Imelda May e Imperial Swing Orchestra

Supongo que por culpa del nuevo single de Diablo Swing me ha venido la semana swinguera, así que quería aprovechar la oportunidad para recomendaros un par de grupos, uno de los cuáles (Imelda May) mi tramposa memoria me había hecho creer que había mencionado ya por el blog.

Imperial Swing Orchestra

Admito que aún siendo uno de mis estilos musicales favoritos, lo cierto es que conozco más bien muy pocos grupos del género. Por ello fue una agradable sorpresa cuando, el otro día, youtubeando, me encontré con Imperial Swing Orchestra. Se trata de una banda de swing con una muy corta trayectoria y nula (nulísima) información por la red al respecto, por lo que si alguien tiene alguna información más sobre la banda, es bienvenida.

Su discografía está compuesta por un album homónimo de 5 temas, publicado en 1998, y Stay Hot, de 11 temas, publicado en 2000. Afortunadamente, es más fácil encontrar por internet sus discos antes que la información de la banda, así que al menos nos ha quedado la música de testigo de su existencia. Os dejo con una de mis favoritas, Girl with the Crimson Hair:

Imelda May

En este caso hablamos de una banda de rockabilly (no, no es swing, pero estos días estoy escuchandolos mucho también) que hoy por hoy está dando mucho que hablar. Tienen en su haber 3 discos, de los cuales me quedo, sin lugar a dudas, con Love Tattoo, que desde su primera escucha entró en mi categoría de discos a escuchar en modo bucle durante horas, días, semanas y meses.

A todo esto, no deja de ser una agradable sorpresa que de vez en cuando en algún centro comercial o en algún anuncio se deje caer alguna canción de la banda. De las pocas veces que se deja oir música decente por lugares públicos, en ocasiones hasta me pongo a buscar la cámara oculta.

Os dejo, pues, con uno de mis temas favoritos:

Así pues, espero que os gusten las recomendaciones… y, evidentemente, son bienvenidas las vuestras.

Voodoo, mon amour: lo nuevo de Diablo Swing Orchestra

¡Post rápido, que hoy es día de estudio!


Ya podéis echar un vistazo al nuevo single de Diablo Swing Orchestra, en adelanto de su nuevo trabajo Pandora’s Piñata, que será lanzado el próximo 22 de mayo.

Visto lo visto, la cosa pinta muy muy bien, como la gente de Diablo Swing nos tiene acostumbrados – con la añadida curiosidad del diseño del vídeo, realizado por Anders Johansson, bajista y compositor de la banda -. A ver qué tal está el resto del disco.

Crítica: Shame, de Steve McQueen. Jugando a ser polémicos.

Hacía mucho tiempo que no salía del cine sintiendome tan estafado (y no tan solo por el ya característico precio abusivo de las entradas). Y es que, después de una racha bastante buena de películas vistas en la pantalla grande, me la han colado. Y bien colada, si señor.

Shame es el segundo film de Steve McQueen, un director que, aún teniendo una muy corta trayectoria a sus espaldas, ya se ha ganado el beneplácito de la crítica. Su opera prima, Hunger, cosechó muy buenas críticas por todo el mundo, y de hecho hacía bastante tiempo que había oído hablar de ella y tenía pendiente echarle un ojo… y precisamente, por todas las ovaciones que había recibido su obra, Endless y yo acabamos este sábado en el cine, viendo su nueva película.


Una de esas ocasiones en las que el trailer es notablemente superior a la película

El planteamiento de Shame parte de lo que, lamentablemente, hoy por hoy continua siendo uno de los principales tabúes en el cine: el sexo. El protagonista de la cinta, interpretado por Michael Fassbender (que repite con McQueen), es Brandon, un snoob neoyorquino treintañero, atractivo, y con una vida sexo-afectiva más bien turbia. No son muchos más los datos que conoceremos sobre él a lo largo de la película, ya que McQueen apuesta, de forma a mi parecer arriesgada, por no facilitarnos detalle alguno sobre los protagonistas, dejandolo a la imaginación del espectador y, consecuentemente, al menos en mi caso, consiguiendo que no sienta la más mínima empatía, conexión o interés por ninguno de sus personajes.

Así pues, la rutinaria, fría y solitaria vida privada de Brandon, marcada y condicionada por su adicción al sexo (que ojo, a mí tampoco me parece tan impresionante: a día de hoy me parece muy triste considerar la masturbación y el material pornográfico como algo tan polémico como se quiere dar a entender en la película, e incluso, aunque no sea ni mucho menos mi caso, el recurrir a la prostitución o a los chats eróticos en vivo por internet) se ve de pronto abruptamente perturbada por la inesperada aparición de su hermana Sissy, que sufre también de una convulsa vida sentimental de la que, no, tampoco nos cuentan mucho. De este modo, al romper su habitual aislamiento social, Brandon empieza a sentirse más incómodo y deprimido, ya que repara en mayor medida en su condición, y en su impedimento de establecer un vinculo sentimental estable con ninguna persona.

Escena random #1

Escena random #1

Algo que podía haber sido un interesante punto de partida se convierte, prácticamente de buen principio, en algo tedioso y pretencioso. Las primeras escenas, con un desnudo frontal de Fassbender que no buscan más que la polémica (porque, sinceramente, aporta a la película lo mismo que un protagonista de Crepúsculo cada vez que se quita una camiseta por el motivo más ridículo ), se suman una tras otra a un buen puñado de escenas sexuales demasiado rebuscadas, en las que apesta demasiado el tufillo polémico-moralizador que se le ha pretendido dar a la película, aún cuando peca de que prácticamente no sabemos nada de Brandon y, por lo tanto, no hay forma de sentirse incómodo con lo que vemos.

Sí que es cierto que en algunos puntos de la película McQueen trata de conectar los personajes con el espectador, pero a mi parecer, de forma exageradamente tramposa y superficial: tenemos una de las escenas que más ha dado que hablar, y es a Sissy interpretando una particular versión de New York, New York, de Sinatra. Dos minutos de primeros planos a Sissy cantando, dos minutos en los que uno se pregunta si alguien ha metido un empalme de otra película, ya que viene a ser como meter enmedio de Rambo a Isabella Rosellini cantando Blue Velvet. Muy bonico, sí, pero a cuento de nada.

Otro de los golpes de efecto habituales de McQueen en el film son los laaargos planos fijos, planos que en otras películas pueden llegar a ser desgarradores (Funny Games), reveladores (Celebration), incómodos (La pianista), y que en Shame se quedan en puramente insípidos, acompañados de diálogos pretendidamente profundos pero muy poco inspirados. Y el problema es que ni los diálogos son interesantes, ni los silencios tienen algo que transmitirnos. Me remito, si no, a la escena en la que vemos a Brandon saliendo a correr. Apasionante.

Es difícil defenderla siquiera a nivel estético, ya que si bien Drive me pareció similarmente vacía y superficial, al menos en ésta cuidaban al dedillo la fotografía y la música (que ojo, la banda sonora de Shame me gustó, pero me pareció forzado y pedante la inclusión de piezas clásicas en la banda sonora).

En fin, que McQueen entra de cabeza en mi lista negra de directores videocliperos que procuraré evitar (lista en la que Uwe Boll tiene una plaza vitalicia), y es que, desde luego, no siempre hay que dejarse llevar por la crítica (citando uno de mis dichos favoritos, las opiniones son como los culos, cada uno tiene el suyo)… aunque eso sí, tiene delito leer a toda la gente que defiende la película porque enseña carne y pechuga, y se queja de que no van a premiarla en los Óscars porque son unos retrógados, básicamente porque ni los Óscars dicen nada sobre la calidad de una película (*coff,coff*, Titanic), ni en este caso la película, por muy “arriesgada” que pueda ser, merece gran premio.

Bueno, me alivia al menos saber que en esta ocasión no me espera una prominente ristra de comentarios HOYGANS, como ocurrió en el fantabuloso análisis de Crepúsculo.

El timo de los minerales

Antes de nada, feliz 2012 a todos! Un año más de Zurcheva (y van, nada más y nada menos, que 4 añazos de blog!)

Al tema; andabamos esta mañana Endless y yo paseando por Barna, cuando nos ha dado por entrar en una tienda de estas en las que venden minerales y abalorios varios y hemos empezado a discutir sobre los supuestos poderes que se le confieren a cada uno de éstos.

Estoy hablando de algo que supongo que habréis visto más de una vez, y es que muchas de estas tiendas ponen papelitos al lado de cada mineral explicando los poderes mágicos de cada uno de ellos. Energía, amor, dinero, depresión (se supone que deberían poner “antidepresión”, pero claro, se entiende que todas son asombrosamente beneficiosas) y prácticamente cualquier cosa que nunca, jamás de los jamases, uno va a poder conseguir con dinero.

Ojo a la brillante tesis expuesta en el vídeo:

– Así que los cristales emanan una vibración. Explicamelo un poco mejor, por favor. Lo digo más bien por las personas escépticas, que no saben concretamente a qué nos estamos refiriendo.

– Sí, pues es… en cristaloterapia (WTF?) se dice que es por su estructura interna, que es que los cristales tienen la misma forma externa que interna, usualmente, lo más común. Esa estructura emana energía. Influye a las personas.

VRAVO. VRA-VO.

Orson Welles aplaudiendo

El hecho es que a mí este tipo de cosas me mosquean sobremanera. Imaginemos, por poner un ejemplo, que yo empiezo a fabricar unas pulseras de plástico y digo que te van a dar energía y a rejuvenecer, y de pronto empiezan a venderse como churros… oh, vaya, espera. Eso ya se ha hecho. Y ha recibido, con razón, una demanda multimillonaria.

Entonces,… ¿qué diferencia hay entre vender pulseritas diciendo que tienen poderes sobrenaturales y vender minerales diciendo exactamente lo mismo? ¿No son ambos exactamente el mismo tipo de timo? ¿Alguien ha demostrado algún tipo de poder de estos minerales? Si bien siempre habrá gente interesada en defender sus propiedades (los vendedores, evidentemente), no hay una triste evidencia científica al respecto. Y que quede claro, una cosa es escribir en esas tarjetitas que “antiguamente, se creía que…” y otra bien diferente es afirmar todos y cada uno de esos poderes.

Sin embargo, sí que puedo defender en parte a los vendedores que usan este tipo de pretextos: si realmente hay gente tan tonta como para creerse que un mineral de 2 euros va a ayudarle a conocer al amor de su vida, o a ganar una fortuna, realmente merece ser timada.

Y ojo, que personalmente los minerales me gustan estéticamente, y que hay mucha gente que evidentemente lo compra por eso mismo, y no por pura paja. Mi crítica va dirigida al gremio que se sacia de la tonta superstición todavía presente en demasiada gente a estas alturas (siglo XXI, hoygan), y también a aquéllos que siguen creyéndose la primera chorrada que llega a sus oídos.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Porqué a día de hoy no son considerados ilegales tarots, videntes, curanderos, objetos mágicos y de la suerte y demás parafernalia?