El timo de los minerales

Antes de nada, feliz 2012 a todos! Un año más de Zurcheva (y van, nada más y nada menos, que 4 añazos de blog!)

Al tema; andabamos esta mañana Endless y yo paseando por Barna, cuando nos ha dado por entrar en una tienda de estas en las que venden minerales y abalorios varios y hemos empezado a discutir sobre los supuestos poderes que se le confieren a cada uno de éstos.

Estoy hablando de algo que supongo que habréis visto más de una vez, y es que muchas de estas tiendas ponen papelitos al lado de cada mineral explicando los poderes mágicos de cada uno de ellos. Energía, amor, dinero, depresión (se supone que deberían poner “antidepresión”, pero claro, se entiende que todas son asombrosamente beneficiosas) y prácticamente cualquier cosa que nunca, jamás de los jamases, uno va a poder conseguir con dinero.

Ojo a la brillante tesis expuesta en el vídeo:

– Así que los cristales emanan una vibración. Explicamelo un poco mejor, por favor. Lo digo más bien por las personas escépticas, que no saben concretamente a qué nos estamos refiriendo.

– Sí, pues es… en cristaloterapia (WTF?) se dice que es por su estructura interna, que es que los cristales tienen la misma forma externa que interna, usualmente, lo más común. Esa estructura emana energía. Influye a las personas.

VRAVO. VRA-VO.

Orson Welles aplaudiendo

El hecho es que a mí este tipo de cosas me mosquean sobremanera. Imaginemos, por poner un ejemplo, que yo empiezo a fabricar unas pulseras de plástico y digo que te van a dar energía y a rejuvenecer, y de pronto empiezan a venderse como churros… oh, vaya, espera. Eso ya se ha hecho. Y ha recibido, con razón, una demanda multimillonaria.

Entonces,… ¿qué diferencia hay entre vender pulseritas diciendo que tienen poderes sobrenaturales y vender minerales diciendo exactamente lo mismo? ¿No son ambos exactamente el mismo tipo de timo? ¿Alguien ha demostrado algún tipo de poder de estos minerales? Si bien siempre habrá gente interesada en defender sus propiedades (los vendedores, evidentemente), no hay una triste evidencia científica al respecto. Y que quede claro, una cosa es escribir en esas tarjetitas que “antiguamente, se creía que…” y otra bien diferente es afirmar todos y cada uno de esos poderes.

Sin embargo, sí que puedo defender en parte a los vendedores que usan este tipo de pretextos: si realmente hay gente tan tonta como para creerse que un mineral de 2 euros va a ayudarle a conocer al amor de su vida, o a ganar una fortuna, realmente merece ser timada.

Y ojo, que personalmente los minerales me gustan estéticamente, y que hay mucha gente que evidentemente lo compra por eso mismo, y no por pura paja. Mi crítica va dirigida al gremio que se sacia de la tonta superstición todavía presente en demasiada gente a estas alturas (siglo XXI, hoygan), y también a aquéllos que siguen creyéndose la primera chorrada que llega a sus oídos.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Porqué a día de hoy no son considerados ilegales tarots, videntes, curanderos, objetos mágicos y de la suerte y demás parafernalia?

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