Mary and Max, porque la animación no es sólo para niños

No os extrañará en absoluto ver en este blog que se recomiende una película de animación, pero la cosa cambia si os digo que este post no está escrito por Endless (ya pueden comenzar todos los WTF xD).

Y es que he de admitir que no fue hasta que vi los primeros minutos de La princesa Mononoke, hace ya un porrón de años, que empecé a pensar que el cine de animación era mucho más que las películas de la factoría Disney y cosas por el estilo, llenas de principes y princesas, hadas y brujas, tópicos y una alarmante falta de creatividad. Y es que, de hecho, el género ni siquiera ha de ser para niños.

Aunque el filón habitual de este tipo de cine suele centrarse en películas infantiles y poco arriesgadas, de argumento plano de cabo a rabo, también hay excepciones, una pequeña minoría (valga la redundancia) que hace entrever que es un género poco y mal aprovechado, ya que todavía quedan muchos niveles que explorar. Y dentro de esas excepciones, tenemos a Mary and Max.

Así pues, la película nos presenta la historia de Mary, una niña australiana introvertida y con unos padres difíciles – su madre alcohólica, su padre obsesionado con la taxidermia, ambos ignoran a su hija- y Max, un judío americano con síndrome de Asperger, que sufre constantes ataques de ansiedad. La pareja protagonista se conocen por medio de una casualidad, y entablan una cuanto menos curiosa amistad por medio de las cartas.

De buen comienzo, la factura técnica de la película es impecable – aún a pesar del curioso detalle de que podemos ver, si nos fijamos, las huellas de los dedos de los encargados de moldear los elaborados personajes y decorados del film-, y con o sin ayuda del ordenador (de esto no estoy seguro, pero sospecho que habrán efectos generados por ordenador por lo perfectas que son muchas de sus escenas, con resultados que personalmente veo muy difíciles de conseguir con simple Stop Motion). Durante la cinta no tienen ningún tipo de reparo en recrearse en todo tipo de detalles en los escenarios, dotando así de vida hasta el más pequeño rincón de éstos.

Sin embargo, no todo el peso recae sobre el apartado técnico, sino que detrás de todo eso tenemos un guión trabajado que toca muchos, muchísimos aspectos de nosotros mismos, de nuestros miedos frente la sociedad, de la soledad, de nuestras frustraciones, de la imposibilidad de entender el amor, de enfrentarnos a éste, de la fuerza de voluntad frente las adversidades, de la impotencia de haber nacido en el sitio equivocado y a manos de personas que no pueden cuidar ni de sí mismas.

En conclusión, personalmente se ha convertido en una de mis películas de animación favoritas. Quizás porque, desgraciadamente, me sienta identificado en algunos puntos de ésta, o quizás por su excelente acabado visual, o bien quizás porque, en conjunto, el resultado es tan bueno que nos hace olvidar que estamos viendo figuras de plastelina. Sea por el motivo que  sea: muy recomendable.

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Momogoro: tienda recomendada

Tenía pendiente desde hace unas cuantas semanas de hablaros de la tienda online que montó hace un tiempo un colega, y que creo que podría interesar a bastantes de los que seguís este blog (y bueno, y así de paso a ver si les puedo dar un pequeño empujoncito).

Al grano; Momogoro es una tienda online que vende todo tipo de merchandising relacionado con el manga, pero apostando siempre por productos oficiales y de calidad.

Acompaño el post con fotos de algunos de los productos que venden, que sé que a muchas de vosotras os gustan las chuminadillas los artículos de Ghibli :)!

Podéis encontrar artículos de todo tipo, desde figuras hasta videojuegos retro, pasando por llaveros, camisetas, gorros y mochilas, todo ello -o la mayoría- de importación, oficial y no siempre fácil de encontrar por aquí.

Ante todo, se trata de una recomendación personal y voluntaria, ni me la han pedido ni me han pagado por ello más de 20 lingotes de oro,arrrr , me he animado a hacerla porque el trato que he recibido de ellos siempre ha sido inmejorable, y sabiendo que vendedores así desgraciadamente no abundan por internet, nunca está de más darles algo de publicidad gratuita, porque desde luego se la merecen.