¿Merece la religión algún respeto?

Y es que ésta es una de las preguntas políticamente incorrectas por excelencia. Desde hace mucho tiempo soy ateo, y reconozco que, por mucho que lo intento, cada vez me es más difícil mostrar respeto por las creencias religiosas. Sé que en nuestra sociedad es moralmente inaceptable faltar al respeto a las creencias de cada uno, y entiendo que al ser algo tan personal se espere un mínimo de finura -de la misma forma que con temas políticos-, pero a menudo me pregunto… ¿qué respeto merece una de las herramientas más poderosas de manipulación masiva, y la excusa por excelencia para las mayores atrocidades que se han realizado en la historia de la humanidad? ¿Cuántas muertes, violencia,odio e ignorancia tendrá que seguir generando la religión para que perdamos el respeto por ella?

¿Es una utopía un mundo sin religión?

Sin ir más lejos, una de las cosas que más me ha mosqueado recientemente es ver cómo en nuestro post sobre un vídeo de una cesárea florecen comentarios bendiciendo a dios por sus logros y milagros. ¿Tan difícil es ver en estos casos la mano de la ciencia? ¿Es la religión algo que crece dentro de nosotros, o algo que nos meten con calzador?

Os dejo un vídeo en el que se desarrolla esta postura, y con el que coincido plenamente en todas las reflexiones:

Se acepta cualquier tipo de diálogo racional al respecto. Espero que no caigan muchos comentarios HOYGAN al respecto.

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Televisión y falsa moral (I): dibujos animados que predican el odio

No es ningún secreto el hecho de que la televisión siempre ha querido ejercer algo más que el papel de entretener al espectador; muchas veces, como en cualquier otro medio de comunicación, tras cada imagen, cada gesto o palabra, estamos siendo víctimas de un bombardeo ideológico.

Hasta aquí todo es bastante normal y razonable, es obvio que cada canal se decanta por cierto tipo de ideas, así cómo también es evidente quién pone el dinero en cada uno de éstos.

El problema viene cuando esta ideología pasa de insinuarse a ser mostrada con descaro al espectador. No nos engañemos: no hay moral falsa pues tampoco hay una moral única y verdadera, pero tampoco se puede decir que sea demasiado sano exagerar y caricaturizar ideas con el propósito de levantar el odio (infundido) al espectador.

De ello hablaremos en esta serie de especiales del blog, ya que creo que es un tema interesante y difícil de tratar en un sólo post.

Así pues, para inaugurar esta serie de artículos, empezaremos por uno de los casos más extremos; se trata de unos dibujos animados emitidos por la televisión iraní MemriTV. En ella se muestra cómo unos soldados israelís asesinan violentamente a la familia del protagonista y, éste, para vengarse, decide inmolarse contra tropas israelís.

Podéis ver el vídeo desde aquí.

En este caso, no sólo asusta el hecho de mostrar un mensaje violento de forma tan directa, sino también que este mensaje esté abiertamente dirigido a las personas más influenciables frente al monitor, es decir, a los pequeños de la casa. ¿Cesarían los conflictos entre ambos bandos si dejase de promulgarse el odio a las nuevas generaciones? ¿Debería permitirse que jueguen con la inocencia de los niños?

Taxistas catalanes contra GTA IV

Hace unos días, un chico tailandés confesaba que había robado y matado un taxista sólo porque “Quería descubrir si en la vida real era tan fácil robar un taxi como lo era en el juego”.

Poco después, Tailandia anunciaba la petición de retirar GTA IV de todas las tiendas y salones recreativos del país.

Ahora, la Federación Catalana del Taxi exige la retirada del mercado de este polémico videojuego; ¿los motivos? Josep Maria Goñi, secretario general de la Federación, explica que GTA IV deja malparados a los taxistas, fomenta la violencia y “no lleva a ninguna parte”.

Por favor, un poco de sentido común. Va a volver a pasar lo mismo que pasó en su momento con películas, juegos de rol y cualquier medio de entretenimiento en el que esté presente la violencia. Hablamos de ficción, no hay más. ¿Se puede decir que una persona que roba y mata para comparar un juego con la realidad está en su sano juicio? No. Es más fácil echarle la culpa a un juego.

Es evidente que la violencia es el pan de cada día, seamos de dónde seamos está presente en nuestras vidas, y la vemos allá donde vayamos. Diarios, televisión, novelas, música… el arte es a menudo un espejo de la realidad, pero no por ello es la misma realidad.

¿Que queremos censurar la violencia? Tapemonos los ojos, los oidos, anulemos todos nuestros sentidos. Una persona que confunde realidad y ficción no es una persona en su sano juicio, y matará tanto si juega a GTA IV como si ve programas de prensa rosa por la tarde (de hecho, veo más probable que ocurra con estos últimos).

La prensa siempre va a aprovechar cualquier noticia que nos dé miedo para sacar dinero. Acusar a un videojuego de un asesinato puede infundir mucho miedo a aquéllos que jamás hayan probado uno y no sepan ni qué demonios es.

En cuanto a lo de salir malparados… insisto. Ficción. Si por cada película que saliese un cocinero, un ciclista, un policía, un pobre, un estudiante, o lo que uno quiera echarse en mente, caricaturizado y exagerado, mostrado con cuatro pinceladas mal hechas, tuviese que pedirse la retirada del film… nos podríamos ir despidiendo del cine. Y por cierto, estamos hablando de la saga GTA, de ambientación que no pretende ser 100% realista y en la que se exageran a conciencia muchas cosas.

Sólo un poco de sentido común.

P.D: Mañana Adivina la película 😉

Juegos de rol: ¿un peligro real?

Que el sensacionalismo es el pan de cada día en los medios de comunicación, y muy especialmente en la televisión, no es ningún secreto.

Empecé a jugar a juegos de rol a eso de los 11 años (sobre el 2000, vamos), y desde ese mismo momento me pregunté a qué se debía la mala fama de este tipo de juegos. Muchos de vosotros conoceréis los casos del llamado “asesino del rol”, Javier Rosado, o del “asesino de la katana” José Rabadán, y seguramente si no los habéis probado ni habéis oido hablar a alguien con conocimiento respecto el tema, os puede parecer una especie de Ouija, un juego de esos de “mejor no probarlo”.

Nada más lejos de la verdad, los juegos de rol son puro entrenimiento que ponen a prueba la imaginación y la capacidad de contar historias de un grupo de amigos, sin tener en absoluto que ver con crimenes horrendos ni rituales satánicos.

A raíz de todo esto, decidí elegir como tema del trabajo de investigación de final de Bachillerato los juegos de rol; partiendo de la ventaja de que ya los conocía -entender lo que es creo que es la parte más difícil de todo, ya que es un juego que se aprende más jugando que leyendo cómo se juega-.

Una cosa está clara: tendemos a oscurecer y marginar aquéllas cosas que no vemos claras, y éso es lo que hacen masivamente los medios de comunicación. Después de hacer el trabajo me dí cuenta de la imprecisión y falta de documentación de muchos de los medios de comunicación que todos damos por supuesto de antemano que nos facilitan una información verídica y bastante objetiva (cosa totalmente falsa más a menudo de lo que creémos).

Hoy he rescatado el trabajo del cajón de mi habitación en el que estaba sepultado, y en caso de que queráis saber más sobre el tema, en éste explico qué es un juego de rol, qué hay de cierto y qué de falso en los mitos que circulan por ahí sobre este tipo de juegos, los casos más famosos y polémicos relacionados con estos juegos, un análisis a diversas películas que tratan sobre éstos, entrevistas con Ricard Ibañez (creador del juego “Aquelarre”) y expertos sobre el tema, etc.

Espero que os guste :p Descargar

Fuerte movimiento anti-emo en Queretaro

Vale que a muchos de nosotros nos caigan mal. Que sean cutres, casposos, lo que sea… pero demonios, si nos ponemos a tratar a todos los grupos sociales que nos molesten por algún u otro motivo a lo racista-violento, no va a quedar títere con cabeza.